Errores que deberías evitar a la hora de cerrar acuerdos

Errores que deberías evitar a la hora de cerrar acuerdos

¿Quieres conocer los principales errores que he cometido a lo largo de estos últimos 10 años a la hora de cerrar acuerdos? Te presento mi top 3.

Errores que deberías evitar a la hora de cerrar acuerdos

A lo largo de estos últimos años me han tomado muchas veces el pelo. Por lo menos eso es la sensación que se te queda cuando has acordado una cosa con una persona y luego no se cumple tal como te lo esperabas. Al principio era algo invisible pero cuando veo mis entradas que me han crecido a lo largo de los últimos años en el espejo pienso que me lo han tomado de forma literal.

Resumiendo he cometido estos errores en los últimos años. Con suerte aprendes de ellos, has cometido los mismos o mejor todavía: los puedes evitar.

No dejar las cosas por escrito

Una de las cosas más importantes a la hora de cerrar un acuerdo es dejar las cosas por escrito. De esta forma nadie puede decir que eso no es lo que se acordó. “No, mira, aquí lo tienes, firmado por ti.” El problema es que muchas veces la pereza nos gana y pensamos que eso no hará falta porque son “buena gente”. Claro, hasta que dejan de serlo. Lo malo es que la memoria cuando haya pasado una semana ya nos falla. “¿Qué es lo que habíamos dicho?”. Pus eso. Vence la pereza y documenta tus acuerdos.

Ceder demasiado

A veces tienes tantas ganas de cerrar un acuerdo que te alejas demasiado de tu objetivo. Te olvidas de tus propios intereses y del por qué iniciaste las negociaciones. Tienes miedo de quedar mal y cedes cuando lo mejor en ese caso hubiera sido no llegar a ningún acuerdo.

Esto sucede muchas veces cuando tienes necesidad y/o estás dando los primeros pasos. No tengas miedo. Habrá nuevas oportunidades. Deja pasar esta si significa tener que ceder demasiado. No es lo que te beneficia a corto ni a largo plazo.

Apretar demasiado

También te puede ocurrir justo lo contrario. Cuando tienes la sensación que la otra persona quiere a toda costa cerrar ese acuerdo puede que de forma consciente o inconsciente te aproveches de la situación. Cuando la otra parte no saca el mismo beneficio que tú surge un desequilibrio que es tóxico para una sana relación a medio y largo plazo.

Incluso puede ser en situaciones donde dices que si la otra persona es racional, se cierra el acuerdo. Me surgió hace poco. No contaba con el hecho que las personas no lo son. Perdí el trato. Perdimos ambos al final. Deja margen en las negociaciones para que todos se sientan cómodos.

La culpa de esto pocas veces se la puedes echar al otro bando. En ocasiones eres tú el que simplemente no ha pactado bien. Luego uno se puede quejar si las cosas no salen según lo previsto.

Al final siempre decides en función del dolor percibido. Si en el momento de cerrar tienes mayor incertidumbre probablemente eres capaz de invertir un poco más de esfuerzo para dejar las cosas por escrito y asegurarte más de una vez que las expectativas de todas las partes estén 100% claras. Cuando no percibes ese riesgo ganará la pereza. Luego hay que darse de hostias una y otra vez para hacerlo bien desde el principio. Por lo menos mi trayectoria se resume un poco así. Con suerte no cometas mis errores tras haber leído estas líneas.

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