Las mejores prácticas para los vídeos de tus anuncios inmobiliarios – parte 2

Las mejores prácticas para los vídeos de tus anuncios inmobiliarios – parte 2

Las mejores prácticas para los vídeos de tus anuncios inmobiliarios

La efectividad de un vídeo inmobiliario puede evaporarse sin una buena estrategia y contenido de calidad. Presta atención al cómo lo haces si realmente quieres captar leads en piloto automático. Te dejo algunos consejos para ello. 

Este artículo es la continuación al post con título homónimo que escribí hace unos días. Allí encontrarás algo más de contexto general y otra serie de estrategias complementarias. Por este motivo, me gustaría invitarte a que le echases un vistazo antes de continuar tu lectura.

El objetivo de esta miniserie es que seas capaz de entender qué hace mejor a un vídeo inmobiliario y cómo tú también puedes crear uno sin una gran inversión económica. Vamos allá. 

No narres todo lo que sale en el video 

Este es uno de los errores más frecuentes. Los posibles compradores no necesitan oírte describir todas y cada una de las características (aunque si quieres crear un vídeo que sea accesible para las personas con pérdida de visión, la descripción es una gran idea). Es una distracción y resta valor al vídeo. 

En su lugar, deja que las imágenes del vídeo hablen por sí mismas, o añade breves descripciones en pantalla durante el proceso de edición. 

Añade música de fondo 

Tu vídeo va a necesitar, sin duda, alguna música de fondo para que sea atractivo. Sin embargo, ten en cuenta que la música equivocada puede tener el efecto contrario. La mejor música para los vídeos de anuncios inmobiliarios es aquella que no distrae, que se olvida. Suena contradictorio, pero es cierto. 

Puedes obtener una pista de música en tu aplicación de edición de vídeo (la mayoría ofrece bibliotecas musicales) o también comprarla en portales como Audio Jungle.  

Mi consejo es que busques algo que sea alegre pero básico: ni demasiado rápido ni demasiado lento, sin crescendos y sin voces.  Ah, y recuerda: debes tener los derechos para poder usarla. 

No te vuelvas loco con los efectos y se breve 

Nada de fundidos ni golpes. Tampoco de confeti, fuegos artificiales, estrellas, subrayados o signos de exclamación. Los únicos efectos que debes utilizar en tus vídeos de anuncios inmobiliarios son el texto en pantalla y las funciones de edición de imágenes que mejoran la calidad del vídeo (como aumentar el brillo o aumentar el contraste). 

El vídeo de tu oferta inmobiliaria debe durar como máximo un minuto. ¿Parece corto?  Lo es, pero es el tiempo suficiente para que los posibles compradores se hagan una idea de la casa y no pierdan el interés.  

Esta cifra, aunque a priori te haya podido parecer inventada, es el máximo permitido para los vídeos compartidos directamente en Instagram. Por ello, te recomiendo que no la sobrepases. 

No te olvides de la llamada a la acción 

Por último, pero no por ello menos importante, no olvides incluir una llamada a la acción en todos tus vídeos de promociones inmobiliarias. El objetivo es animar a los espectadores a dar un paso más.  Una llamada a la acción puede ser, por ejemplo, un texto en pantalla al final del vídeo que indique a los espectadores dónde pueden encontrar más información (por ejemplo, «¿Interesado? Obtén más información en webdetuinmobiliaria.com»).  

Si compartes el vídeo en Instagram, incluye también en el pie de foto otro pequeño CTA (por ejemplo, «¿Quieres ver esta maravilla en persona? ¡Contacta ahora con nosotros!»). 

Hasta aquí esta serie de artículos con consejos para vídeos inmobiliarios. Conforme he ido creándola se me han ido viniendo nuevas ideas y detalles a la cabeza. Por tanto, no descarto seguir tratando esta temática en futuras ocasiones. Hasta entonces ya nada más te queda una cosa por delante: grabar nuevos videos.